Leo una noticia en Soitu, una red de periodismo ciudadano, que aún no sé si me sorprende o la estaba esperando desde hace tiempo.
Al parecer un ejecutivo de Facebook, la red social por excelencia, acaba de reconocer que hubo un intento de negocio con la red Twitter. La idea era comprarla y fusionarla a Twitterpara así aumentar su campo de negocio y el número de usuarios. Sin embargo, el negocio no llegó a completarse por desavenencias a la hora de valorar las acciones.
Peter Thiel, capitalista de riesgo de Facebook, confiesa el intento de compra en una entrevista para la revista Business Week, que podéis leer aquí.
Los ingresos que se podían haber sacado de esta operación son incontables. No podemos olvidar que juntando las dos bases de usuarios son muchos los anunciates que aprovecharían tal filón. Se apunta a que la compra estaba estimada en 500 millones de dólares que se canjearían por acciones de Facebook. Y he aquí el gran dilema: no se pusieron deacuerdo sobre el valor de dicha compañía. Cuando Microsoft compró acciones de Facebook a finales del 2007, el valor de la compañía era de 15 mil millones de dólares. Sin embargo, los accionsitas estimaban su valor hoy en unos 8 mil millones.
Las posibilidades eran dos: que los accionistas de Facebook mintieran para quedarse con un mayor trozo del pastel, o que el valor de la compañía se hubiese reducido a la mitad en menos de 2 años. Ninguna de las dos opciones parecía hacer gracia a los accionistas de Twitter y el negocio se disolvió. Pero desde Enred@2 estamos seguros de que se seguirán intentando fusiones de este tipo.
La nueva campaña de la Conferencia Episcopal Española viene acompañada de la polémica, al insinuar la fatalidad del aborto mediante la utilización un tanto metafórica de los linces como los que más protección reciben en el Estado español, más incluso que a los bebés.
Como podemos observar, la situación entre los obispos y las afiliadas al aborto continúa en litigio. Como reacción a la campaña, un grupo de usuarias ha creado un blog con logotipo de distinción incluido. Se hacen llamar “las linces” y, considerando que la Red es una buena “estrategia de combate”, proponen la difusión de su logotipo por todos los blogs y perfiles de las principales redes sociales, tales como Tuenti, Facebook o Twitter, que ayuden a ganar apoyos para la reforma de la ley del aborto.
El texto de la campaña no se aleja de posibles reacciones entre el público: "Ellos pueden pagar vallas publicitarias, pero nosotras y nosotros tenemos la Red".
Las redes sociales pueden convertirse en una buena herramienta para la difusión de este tipo de reivindicaciones. Su función como propaganda puede llegar a ser bastante efectiva, ya que no sólo permite la expansión de su anuncio, sino que también “el pueblo” puede dejar sus comentarios en los perfiles o tablones de la red, pudiendo así recolectar una serie de protestas que ayuden a la ley del aborto en su reforma. Además, los perfiles de estas redes permiten un acceso directo a los blogs del protestante, donde se pueden dejar comentarios y críticas que ayuden a las “sublevadas” y “sublevados” en su intento de dirigir en su favor la ley del aborto.
Las tardes muertas jugando a la "play" con los amigos han quedado ya en el olvido desde que surgieron las redes sociales, pero ¿Por qué provocan adicción? ¿Cuál es su secreto?
Nosotros hemos dado con la clave: imaginaos que sois un ratón y que estáis enjaulados en una urna y solo dispones de una palanca de la que salen cacahuetes siempre que queréis. Hasta ahí ningún problema, cada vez que tenemos hambre le damos a la palanca y comemos. Sin embargo, llega un día en el que al dar a la palanca, unas veces sales y otra no; ¿qué hacemos entonces? Dar constantemente para almacenar todos los cacahuetes que podamos.
Si volvemos al mundo de los humanos, descubrimos que en realidad no nos diferenciamos tanto de los ratones de laboratorio: al no tener ningún elemento que nos avise en el momento en el que recibimos un mensaje o un comentario sentimos la extrema necesidad de estar constantemente comprobando si nos han escrito algo o no. Tan simple como eso.
Cada vez somos más los jóvenes que nos unimos a todo tipo de redes sociales como Tuenti, Facebook, MySpace, etc.. Pero ¿Somos conscientes de la imagen que damos en ellas?
Como consecuencia de esta afición que padecemos los jóvenes a "enredarnos" en todo tipo de comunidades virtuales, los departamentos de recursos humanos han tomado una estratégica decisión para decidir sobre la contratación de sus empleados: miran en sus perfiles para conocer su veradera personalidad, más allá de títulos y buenas formas.
Mi pregunta es: ¿Deberíamos corregir nuestra actitud o son las empresas las que nos deberian fisgonear? En mi opinión, si los usuarios moderamos nuestras opiniones por miedo a las represalias de nuestras empresas, estaremos igual de encorsetados que antes de que las redes sociales existieran; pero si ni tan siquiera podemos expresarnos en a través de una herramienta que fue creada con ese fin...¿qué vía de escape nos queda?
Creo que este es un tema bastante interesante y me gustaría que comentaseis todas vuestras experiencias y opiniones.
Somos un grupo de estudiantes del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual.
Hemos creado este blog para compartir con los demás nuestros conocimientos acerca de las redes sociales.
Esperamos que os guste, cualquier comentario o sugerencia siempre serán bien recibidos.
Un saludo.
Enred@2